El balón puede estar vivo o muerto. El balón pasa a estar vivo cuando:
Durante el salto entre dos, el balón abandona las manos del árbitro principal en dicho lanzamiento.
Durante un tiro libre, el balón está a disposición del lanzador.
Durante un saque, el balón está a disposición del jugador que lo efectúa.
El balón queda muerto cuando:
Se convierte cualquier tiro de campo o tiro libre.
Un árbitro hace sonar su silbato estando el balón vivo.
Resulta evidente que el balón no entrará en la canasta durante un tiro libre que debe ser seguido por otro tiro u otra penalización.
Suena la señal del reloj de partido indicando el final de un período.
Suena la señal del reloj de lanzamiento mientras un equipo tiene el control del balón.
El balón no queda muerto y se concede la canasta si se convierte cuando:
El balón está en el aire en un lanzamiento a canasta y un árbitro hace sonar su silbato.
El balón está en el aire en un lanzamiento a canasta y suena la señal del reloj de partido indicando el final del período.
El balón está en el aire en un lanzamiento a canasta y suena la señal del reloj de lanzamiento.
El balón está en el aire en un tiro libre y un árbitro hace sonar su silbato para indicar cualquier infracción que no haya cometido el lanzador.
Un jugador comete una falta sobre cualquier adversario mientras el balón está bajo el control del adversario y se encuentra en acción de tiro a canasta y que finaliza su lanzamiento con un movimiento continuo que comenzó antes de que se cometiera la falta.
El balón pasa a estar vivo cuando:
El balón queda muerto cuando:
El balón no queda muerto y se concede la canasta si se convierte cuando: